LA PRE VERDAD / CARLOS PILI 

Versión E-Pub y PDF 

 

Verdad y poesía, qué palabras. ¿Se maridan, son enemigas? Aseguran los sabios que los griegos, no teniendo suficiente con las guerras, la filosofía y la democracia, se sentaban a discutir sobre esto. Más tarde, un crepuscular Goethe titularía su autobiografía “Poesía y verdad”. Allí diría: “Todo esto que forma parte de lo que hay que relatar y del relato en sí, lo he  comprendido bajo la palabra poesía, con el fin de poder emplear para mi propósito la verdad de la que yo fuera consciente”. Carlos Pili vuelve sobre esa relación, y nos da la versión que nace de oponerse tanto a ese maridaje como a esa enemistad. Nos dice: “La verdad perdió la guerra / imágenes escombros…”. Y para evitar las palabras gastadas de esa verdad moribunda, se ubica en el instante previo a su nacimiento. Así su poesía se vuelve más cercana a la del simple observador, del oyente, como dice el epígrafe: “El tiempo habla. A veces escucho y escribo”. En este libro, Carlos Pili se vuelve, a su manera, un flaneur, alguien que ve las cosas como si hubieran aparecido allí un rato antes: “Vagabundo / devuelvo al viento / su punto de partida / juega conmigo / me lleva / hasta la boca insaciable de la ciudad”. Él lo ha llamado pre verdad, aunque podría haberlos llamado dudas o preguntas. O sencillamente poesía.

LA PRE VERDAD / CARLOS PILI / E-BOOK

$400,00
LA PRE VERDAD / CARLOS PILI / E-BOOK $400,00

LA PRE VERDAD / CARLOS PILI 

Versión E-Pub y PDF 

 

Verdad y poesía, qué palabras. ¿Se maridan, son enemigas? Aseguran los sabios que los griegos, no teniendo suficiente con las guerras, la filosofía y la democracia, se sentaban a discutir sobre esto. Más tarde, un crepuscular Goethe titularía su autobiografía “Poesía y verdad”. Allí diría: “Todo esto que forma parte de lo que hay que relatar y del relato en sí, lo he  comprendido bajo la palabra poesía, con el fin de poder emplear para mi propósito la verdad de la que yo fuera consciente”. Carlos Pili vuelve sobre esa relación, y nos da la versión que nace de oponerse tanto a ese maridaje como a esa enemistad. Nos dice: “La verdad perdió la guerra / imágenes escombros…”. Y para evitar las palabras gastadas de esa verdad moribunda, se ubica en el instante previo a su nacimiento. Así su poesía se vuelve más cercana a la del simple observador, del oyente, como dice el epígrafe: “El tiempo habla. A veces escucho y escribo”. En este libro, Carlos Pili se vuelve, a su manera, un flaneur, alguien que ve las cosas como si hubieran aparecido allí un rato antes: “Vagabundo / devuelvo al viento / su punto de partida / juega conmigo / me lleva / hasta la boca insaciable de la ciudad”. Él lo ha llamado pre verdad, aunque podría haberlos llamado dudas o preguntas. O sencillamente poesía.